Migraciones y la doble moral woke
El primer fin de semana de febrero 2026 fue testigo de un show musical protagonizado por Bad Bunny en el medio tiempo del Super Bowl. Pero no fue una simple presentación, como muchos ingenuos piensan, sino que se trató de un claro intento de posicionar una agenda política en un año electoral en Estados Unidos.
Lo que pretendían los managers del artista es que su mensaje, cargado de elementos woke, llegara a las personas que votan en las elecciones de medio término de noviembre, proceso electoral en el que el presidente Donald Trump y el Partido Republicano se juegan la mayoría en ambas cámaras.
Con el grito: «ICE out», Bad Bunny usó los Grammy para promover una campaña contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. Debido a las muertes que hubo durante los operativos de ICE, atacar la política migratoria de Trump es la estrategia que sus oponentes, de cara a las elecciones de noviembre, están usando como banderín electoral.
¿Es honesto levantar la voz en defensa de los inmigrantes y criticar los excesos de ICE?
Por supuesto que sí. No obstante, ¿no sería mejor empezar por preguntarnos las razones para que millones de nuestros compatriotas abandonen nuestros países y arriesguen sus vidas para cruzar las fronteras de Estados Unidos?
Si bien, es muy cierto que cualquiera puede tomar la decisión de emigrar de su patria, ese plan debe responder a intereses de índole personal; empero, ese no es el caso de nuestra región. Nuestros compatriotas se van por una simple razón: nuestros países no son lugares razonables para vivir. Eso nos lleva a dos nuevos problemas:
Emigrar genera desarraigos familiares y emocionales. A muchos, por no decir a la mayoría, les resulta muy difícil aceptar que capaz nunca vuelvan a caminar por las calles donde crecieron o, peor aún, jamás vuelvan a ver en persona a familiares y amigos.
A nivel social la cosa es peor, las emigraciones significan que las naciones de origen pierden talentos jóvenes, que son los que más se van. Por citar un caso, según la fundación Jubileo: en Bolivia, el 68% de la generación Z ve en el aeropuerto la única opción para conseguir una buena vida. En este punto es válido hacer un ejercicio mayéutico: ¿cuál es el futuro del país ante la caída de la tasa de natalidad y la salida de los jóvenes?
Entonces, la primera obligación de los gobernantes es hacer que sus países sean lugares medianamente aceptables para vivir. De esa manera, la migración no será la regla para buscar el progreso personal.
Aquí aparece la doble moral woke, pues mientras critican que los inmigrantes ilegales sean expulsados de Estados Unidos, son defensores de las dictaduras socialistas que han sido las mayores fábricas de pobres en la región. Particularmente, entre cubanos y venezolanos suman más de 15 millones de desplazados producto del hambre y la violencia.
En Irán, fuentes oficiales, aseguran que van 3117 muertos por las movilizaciones. Sin embargo, organizaciones como HRNA elevan la cifra a 6842, mientras que, en paralelo, se investigan otros 11000 posibles homicidios por parte del régimen teocrático y más de 40000 arrestos. Nada de eso apareció nombrado en los premios Grammy, que parecía un mitin político de las agrupaciones socialistas que abundan en las universidades de Hispanoamérica.
En conclusión, los militantes woke no están preocupados por las vidas y las familias de los inmigrantes, su único objetivo es usarlos como estrategia de poder. Todos son bienvenidos mientras me sirvan, luego, pues, quedan a su suerte.